Desde que era pequeño he estado influenciado sin saberlo por
iconos de la mitología nórdica, desde sus deidades hasta sus mundos,
introducidos en cosas tan normales para un adolescente como un videojuego, un
cómic o una serie de animación. Según iba descubriendo y relacionándolo con su
verdadero origen, sin querer me interesaba más por ello, ya que me inmiscuía en
un mundo fantástico el cual me hacía ver más allá de lo que me habían inculcado
como costumbre religiosa.
¿Toda una variación de dioses?¿No se supone que solo existía
uno? Esto es lo que me preguntaba de pequeño antes de haber podido tener acceso
a cualquier información que hubiera en los libros o internet.
Crecí sin creer en la religión que me habían enseñado, pero también sin dar importancia a ninguna otra que descubriera.
Crecí sin creer en la religión que me habían enseñado, pero también sin dar importancia a ninguna otra que descubriera.
Atraído por varios campos del paganismo, inconscientemente
intente buscar mi lugar, donde pudiera estar cómodo espiritualmente.
Influenciando por mi entorno a veces y por mi propia sed de curiosidad indagué
en otros cultos y creencias que me parecieron atractivos, pero con el tiempo no
me daban las respuestas que buscaba.
Empecé a informarme más sobre la mitología nórdica y a querer explorar más ese campo, hasta que un día leí acerca de las “Runas Vikingas” que luego supe que son las distintas variaciones del Futhark rúnico. Y así fue como investigando el Elder Futhark me inmiscuí más en la fascinante cultura en la que deriva. En seguida adquirí un propio juego de runas y fui tomándolo como mi oráculo personal, un guía infalible el cual me fascinó desde el principio.
Empecé a informarme más sobre la mitología nórdica y a querer explorar más ese campo, hasta que un día leí acerca de las “Runas Vikingas” que luego supe que son las distintas variaciones del Futhark rúnico. Y así fue como investigando el Elder Futhark me inmiscuí más en la fascinante cultura en la que deriva. En seguida adquirí un propio juego de runas y fui tomándolo como mi oráculo personal, un guía infalible el cual me fascinó desde el principio.
Hoy en día aún sigo aprendiendo el significado de cada runa
del Futhark Antiguo, practicando en tiradas sencillas para mi mismo, pues creo
que el aprendizaje que toma su tiempo es el que mejor resultados me da.
He decidido que las primeras y próximas entradas del blog
estarán dedicadas a volver a repasar todas estas runas. Muchos ya las conocerán
como la palma de su mano, para otros aún están por descubrir.
Buscaré la ayuda de Odín para que me guíe con su infinita sabiduría a oír lo que cada runa me susurre al alma.
Buscaré la ayuda de Odín para que me guíe con su infinita sabiduría a oír lo que cada runa me susurre al alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario